Columnas

imagen ‘Fury’: Con el Tanque Vacío, por Sergio Monsalve (CRÍTICA)

‘Fury’: Con el Tanque Vacío, por Sergio Monsalve (CRÍTICA)

No se entiende el ‘hype’ con ‘Fury’, una película patriotera de la peor calaña. Encerrados en una caja fuerte (un Sherman M4A3E8), los protagonistas emprenden una misión suicida contra los últimos defensores del facho mayor, Adolfo Hitler. Y por la presencia de Brad Pitt, uno comienza a extrañar el humor negro de ‘Bastardos sin Gloria’.

La película se quiere un retrato de la brutalidad y el salvajismo de la guerra, desde la perspectiva de unos soldados enclaustrados en un tanque. Idea mejor explorada por la película ‘Líbano’. Si una escena redime a ‘Corazones de Acero’ es aquella donde los personajes comparten un desayuno con dos chicas alemanas. Allí se resume parte del mensaje: el sin sentido de la conflagración, la intolerancia, el juego de poder del vencedor frente al vencido.

Pero irrumpe el tema de la doble moral, del soldado noble enseñándole modales a la cabeza hueca del militar abusador y corrompido. La rutina del policía civilizado versus el gorila uniformado. Los destellos de humanidad, por supuesto, se los reserva el alma caritativa y concienciada del reparto, viejo ícono del paternalismo masculino en resguardo de las señoritas acorraladas por la manada de perros de presa(tópico del machismo western). Algunos ven reminiscencias del cine de Sam Fuller (“Uno Rojo, división de choque”). Aunque la diferencia es abismal.

David Ayer pinta con brocha gruesa y no ahorra en detalles, para ofrecer un espectáculo de aliento marcial, en pos de reivindicar el espíritu de sacrificio de los héroes de la partida, quienes terminan incorporando un argumento de historieta gráfica, a la forma de “300”. En condiciones de inferioridad, los guapos barren el piso con una milicia de cientos de enemigos. Tipo fantasía kitsch de “Rambo”. Un chico hereda el legado de los caídos en campo de batalla, después de despacharse a un ejército de Nazis, cual video game de destrucción masiva de zombies.

El desenlace admite una doble lectura y le suma puntos al resultado final, exhibiendo el fresco apocalíptico de una muerte asegurada para los dos bandos en conflicto.

En cualquier caso, nunca sabemos si funciona como campaña de reclutamiento, como homenaje a unos veteranos ejemplares, como lavado de imagen de las fuerzas armadas o como manera de despertar a las generaciones de relevo ante las miserias de los escenarios bélicos de ayer, hoy y siempre. Puestos a escoger, preferimos mil veces “El Francotirador” de Clint Eastwood. Pero de ella hablaremos en una futura entrega.

Por lo pronto, uno de los puntos bajos en la carrera del esposo de Angelina Jolie. Trabajo fallido, inflado, sobrevalorado, cargado de minutos prescindibles, lastrado por un guión predecible, monocorde y anticuado.

Mercadeo de lo cool, propaganda castrense con secundarios estereotipados de diferentes razas, orígenes y especies. Dándole el beneficio de la duda y por su experiencia, rescatamos a Shia LaBeouf y Michael Peña. Logan Lerman no sale de la casilla de “Percy Jackson” conoce al Charlie de “The Perks of Being a Wallflower”.

Puntaje: 5

Etiquetas: | | | | | | | |

Sergio Monsalve

Relacionados

Comentarios