Cine 

Así se hizo la impresionante escena de ‘The Revenant’ en la que un oso ataca a DiCaprio

Una de las escenas más comentadas del año.

Todo el que ya ha podido ver The Revenant, dirigida por Alejandro González Iñárritu, protagonizada por Leonardo DiCaprio y Tom Hardy y soberbiamente grabada por Emmanuel Lubezki, ha quedado marcado por la escena en la que un oso ataca al personaje de DiCaprio en el filme.

Richard McBride, supervisor de efectos especiales de la cinta y trabajador Industrial Light & Magic (ILM), empresa fundada por George Lucas en 1975 que produce efectos visuales por computadoras para películas, ofreció declaraciones sobre cómo se hizo Judy, la osa (sí, es hembra) que ataca a Leo.

Esto es lo que comentó:

 

Lo que era interesante, pensando en las primeras conversaciones con el director [Alejandro González Iñárritu], fue la forma en que todo se construyó en base al movimiento, la planificación y la coreografía, pero siempre teniendo en cuenta que se trataba de un ataque real de un oso. Y la otra cosa en la que todos debíamos pensar es que no se trataba de un monstruo, sino de una especie en su hábitat natural y que simplemente debía comportarse como un animal salvaje normal. Alejandro quería, desde el inicio, que el ataque fuera repentino y que se sintiera de cerca la acción, sumergiéndose en cada detalle.

El ataque de Judy fue pensado como una sola toma continua en un bosque con lluvia, la especialidad de Lubezki, aunque para la escena se necesitó ayuda de un equipo inmenso que abarca desde diseñadores de sonido y de producción, a especialistas en este arte, sin olvidar a Leo, Iñárritu y El Chivo.

McBride también comentó que su equipo tuvo que ahondar en el comportamiento de un oso para hacerlo lo más realista posible:

El equipo de ILM se reunió primero con Scott McMillion, autor de Mark of the Grizzly, para aprender todos los posibles escenarios que pueden suceder en el bosque. Se basó en los encuentros casuales, principalmente en la manera en que un oso actúa al momento de proteger a sus cachorros, pues esa es la base del ataque en The Revenant.

Para nosotros, el equipo de efectos visuales, era importante que durante la filmación se mantuviera visible a Leo, así que una vez que se hacía el trabajo de cámara, posicionamos a nuestro especialista de tal manera que él estuviera agarrando, jaloneando y empujando en todos los lugares adecuados donde pensamos que los golpes se producirían. Y debíamos mantenerlo a cierta distancia para facilitarnos los puntos de referencia –de entrada y salida– para colocar el oso encima de él. En última instancia, fue un trabajo arduo y extenso debido a lo cerca que debíamos estar de la acción central.

Respecto a la simulación de las texturas del oso, McBride dijo:.

Diseñamos la simulación de la carne sobre los huesos y luego añadimos una capa de piel encima de todo eso. Esto permitió crear complejidad en el movimiento del animal, pero teníamos que marcarlo una y otra vez debido a que si mirabas con detenimiento te percatabas de un brillo artificial en la piel que parecía poco natural como si descaradamente fuera diseñado por computadora, muy brillante y parpadeante.

Para este trabajo, ILM utilizó los softwares Zenon para la simulación, Maya para la animación y RenderMan de Pixar, con los que trataron de recrear forma húmeda de la piel y cómo reaccionaría ante la luz y la forma en que se verían las heridas y el enrojecimiento de la sangre.

Hay un momento en el que ya se ha disparado el arma de fuego y los dos –el oso y Leo– están dañados: el oso está sangrando y Leo está gravemente herido. La cámara se mueve para mostrar cómo se desangra el animal, mientras que los cachorros están al lado, pero el oso siente que la amenaza sigue latente por lo que continua luchando para estar de pie; podría alejarse, pero prefiere una última estocada para proteger a sus cachorros.

Esta escena pasará a la historia como una de las más convincentes y mejor logradas.

Fuente: EnFilme