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Los 50 mejores discos internacionales de 2017, según Cochino Pop

Hacer un conteo de los mejores discos supone horas de deliberación y de escuchar música. Resulta difícil dejar discos que nos acompañaron en distintos momentos del año, pero toca ser objetivos y elegir únicamente lo mejor.

En 2017, el mundo de la música nos dejó cientos de trabajos de gran calidad, que iban desde el rock más clásico al pop más edulcorado posible, sin dejar de lado el hip hop, el funk, el jazz, el R&B, la electrónica y mil géneros más. Para este año, debido a la cantidad de música buena que escuchamos, decidimos hacer varias listas, además de la usual de discos venezolanos (que pueden chequear aquí). Está esta, de discos internacionales, que tiene una hermana gemela con discos increíbles que no quedaron en esta recopilación (véanla aquí), y pronto lanzaremos una de mejores discos de Iberoamérica -sin contar Venezuela- que aseguramos que les gustará.

Pasen adelante y vean nuestra lista de los 50 mejores discos internacionales de 2017, curada por nuestro staff:

50. Johnny Jewel – Windswept

Desde el sello Italians Do It BetterJohnny Jewel sigue estrenando música increíble, bien sea con sus proyectos, Chromatics y Desire, como en solitario. Una de sus mayores características es la cualidad cinemática de sus composiciones y si estos dos proyectos suenan al cine de Nicolas Winding Refn, Windswept es una colección de canciones perfectamente creadas, casi sin querer, para musicalizar Twin Peaks, la serie de culto de David Lynch. Con la influencia de Angelo Badalamenti (compositor de casi toda la obra de Lynch), Johnny Jewel presenta un disco donde la oscuridad y el drama son protagonistas de sus 14 tracks, que transcurren entre synthwave, free jazz y ambient.

49. MUTEMATH – Play Dead

¿Por qué en el mundo no le paran las bolas suficientes a MUTEMATH? No es que los tipos no lo han intentado: Han estado expuestos a públicos masivos formando parte de bandas sonoras de blockbusters como Transformers o Twilight, han girado con grandes bandas y ahorita están en un punto de su carrera donde le abren giras a twenty-one pilots. En este disco, vuelven a mostrarse como una banda absurdamente inventiva en lo que hace, pues su música fácilmente encaja con cualquier producto de Fueled By Ramen, pero le meten un twist de virtuosismo tanto en ejecución como en composición que pocas bandas pueden tener en la vida. Play Dead es un álbum donde cada integrante de la banda sigue funcionando como un reloj suizo y siguen bebiendo de otros géneros para crear su propio sonido. Porque al final, ¿MUTEMATH es una banda de qué? Son muy “alternativos” para ser “indie” (dos etiquetas mal usadas, pero ustedes entienden) y viceversa. A veces son electrónicos, a veces hacen cosas progresivas. En fin, con este álbum se siguen reafirmando como uno de los grupos más interesantes de los últimos años y cada track de Play Dead, es una sorpresa positiva.

48. The xx – I See You

Jamie xx es el responsable de la producción de The xx desde sus primeros discos, pero el tercero parece una extensión de lo que hizo con In Colour, su disco debut en solitario, y esto no está nada mal. Este disco tiene su sello de productor por todos lados, que sumado a las letras e interpretaciones de sus dos voces, da como resultado un álumb emocionante, igual de sexual que los dos anteriores, y sumamente más creativo. El más completo y bailable de sus discos, sin duda.

47. Gorillaz – HUMANZ

Quizás no cumple con ser una obra de arte como Demon Days Plastic Beach, principalmente por una serie de tracks de rap que no ofrecen nada diferente. Requiere varias escuchadas para finalmente comprender lo que quiso hacer Damon Albarn, pero, pese a esto, sigue siendo un disco a la altura de la carrera de la banda y otra muestra del talento y las ganas de reinvención del maestro Albarn.

46. Moses Sumney – Aromanticism

Una exploración minimalista del soul y el jazz con una carga emocional que casi ningún disco de esta lista tiene (por no decir ninguno). La sutileza y la profundidad lirical de Sumney se mecen en un disco netamente introspectivo, cargado de feeling y lleno de paisajes sonoros y no lugares hermosamente construidos. Una voz a tener en cuenta para el futuro, responsable de un disco hermoso, como pocos.

45. Harry Styles – Harry Styles

El exintegrante de One Direction hizo el mejor disco que cualquier integrante de la boyband ha hecho hasta el momento, y que probablemente ninguno igualará. Acá escuchamos a Styles desprenderse completamente de su imagen de cantante de un grupo popular para mimetizarse en el cuerpo de un cantautor inglés de pura cepa, que sigue el linaje de exponentes del rock británico con mucho respeto. Rockero y acústico a partes iguales, Harry Styles se saca el estigma y hace un disco espléndido y estupendamente instrumentado. A escuchar sin prejuicios.

44. Dua Lipa – Dua Lipa

El éxito de New Rules no es gratuito. La kosovar ha conseguido que el mundo del pop postre su mirada en ella a punta de buenas canciones y un talento notorio. Dua Lipa es el futuro del pop y su voz, imagen y mensaje es garantía de ello. Y lo mejor de todo es que ella lo sabe y se le nota confiada en el que apenas es su primer disco. No creemos que se vaya a desinflar pronto como ha pasado con otras estrellas pop, porque no suena como a otras estrellas pop.

43. Marika Hackman – I’m Not Your Man

El segundo álbum de Marika toma algo de distancia con el folk rock de su primer material, pero le adiciona guitarras agresivas del shoegaze que brindan aún más profundidad a su propuesta. Las letras, en este caso, demuestran su brillantez como compositora y artista, aportándole un toque afilado de humor a los temas feminista y empoderadores que toca en sus letras.

42. Mew – Visuals

Lo mágico de la música de Mew es su majestuosidad a la hora de hacer música pop carente de cualquier precepto de lo que pida el mainstream. Jonas Bjerre tiene uno de mis falsetes favoritos y Visuals, demuestra que la banda supo sobreponerse a la salida de su guitarrista Bo Madsen. Con el pasar de los años, Mew ha dejado atrás sus hermosas guitarras con algo de distorsión (a pesar del increíble inicio de Candy Pieces All Smeared Out), para preocuparse más por hacer hermosas armonías y jugar con la increíble voz e imaginación de Bjerre para hacer algo diferente. Instrumentalmente, la batería y lo synths se ganan sus papeles protagónicos. No es el disco más arriesgado del mundo, pero aún así, Mew encuentra la forma de hacer un disco que, si bien no es arriesgado, los reafirma como los magnates del art-pop.

41. Mac DeMarco – This Old Dog

A Mac DeMarco poco le importa hacer un disco malo o bueno: Lo que quiere es divertirse. Su tercer álbum no será tan increíble como Salad Days, pero sí repotencia lo que venía trabajando. Acá deja el humor de lado y se enfoca en hacer un disco más trabajado y personal, donde habla sobre relaciones sentimentales con una gran pluma y una producción aún más cuidada que el resto de su obra.

40. Perfume Genius – No Shape

El cuarto trabajo del cantautor Mike Hadreas es su más profundo y artístico hasta el momento. Acá, sigue cantando con su sentimental voz sobre su sexualidad, su identidad de género y su lugar en la sociedad, al tiempo que una serie de arreglos que se dividen entre lo orquestal y lo electrónico tejen ambientes espectaculares. De esas letras que te llegan al alma.

39. Ryan Adams – Prisoner

Su despecho tras divorciarse de Mandy Moore fue convertido en su disco número 16. A Ryan Adams le vale verga todo cuando está deprimido y acá rescata el sonido de bandas de soft-rock de los ochenta para convertirlo en el suyo propio. No le interesa modernizarlo, sino siente que ese es el entorno perfecto para expresarse y en el que más cómodo se siente para transmitir dolor. De las mejores entregas de su discografía.

38. Cigarettes After Sex – Cigarettes After Sex

Cigarettes After Sex es producto del destape de The xx. Su música va en una onda de dream pop minimalista con un carácter sexual similar a los ingleses, pero con un filtro sonoro mucho más melancólico y triste. Este disco debut está cargado de dolor, de agonía y esto se manifiesta de una forma espectacularmente apesadumbrada en la voz de Greg González, líder de la banda quien también produjo este primer LP, que invita a escuchar más de la banda, pese a que solo tienen un EP antes de esto.

37. Beck – Colors

Tres años después de ganarse el Grammy por Morning Phase, un disco, a priori, algo inaccesible, Beck Hansen está de vuelta con su trabajo más pop y uptempo hasta la fecha. Acá vemos a un músico que ya no tiene nada que demostrar, experimentando con los sonidos del pop actual, deconstruyéndolo y haciéndolo suyo con cada nota. Se nota que esta fue la intención de Beck, quien contrató a Greg Kurstin (productor de Adele, Lorde y otras joyas de la corona del mainstream) para coproducir y coescribir este álbum. A mitad de camino entre un científico loco y un artista atravesando por un nuevo periodo creativo, Beck juega con el disco y el pop de una forma inteligente, como solo un genio de su calaña puede hacerlo. Dinámico documento de actitud de un artista que siempre está dispuesto a hacer algo diferente.

36. The Horrors – V

El quinto trabajo de la agrupación inglesa es un ejercicio interesante de cómo una banda por fin logra sacar la casta y sonar a lo que de verdad son. Sorprendente, tenebroso y atrevido, es una pieza que supone una de las mejores noticias para el rock británico en un momento donde se siente completamente disperso. En este disco suenan a una versión más oscura, rockera y gótica de Depeche Mode, y la forma en que complementan su música con un buen en vivo y grandes videos es plausible.

35. Mura Masa – Mura Masa

En su primer disco de larga duración, el productor de música electrónica demuestra su genio a la hora de componer tracks con intención de ir hacia el pop bailable. Quizás peca de adecuar su estilo de producción a cada artista invitado (hay intervenciones de Charli XCX, A$AP Rocky, Damon Albarn, entre otros), pero esto también demuestra su capacidad de adecuarse a con quien está trabajando para sacar lo mejor de dicho artista.

34. Vulfpeck – Mr. Finish Line

El séptimo trabajo discográfico del grupo liderado por Jack Stratton (que causó revuelo por su álbum silente que les sirvió para financiar una gira de shows gratuitos gracias a las regalías en Spotify) es un gran disco que amalgama el funk, el soul y el jazz con una simpleza y minimalismo peculiar. La integración de voces negras sube en puntos a un disco de blancos tocando música de negros con virtuosismo y mucho respeto, borrando cualquier diferenciación racial que pueda existir entre géneros, ya que esto es música y ya.

33. Slowdive – Slowdive

2017 fue el año de los regresos de las míticas bandas de shoegaze y noise de los noventa, pero la mejor sin duda fue Slowdive. Este, su primer disco en 22 años, pareciera haber salido a mitad de los noventa y en el 2017 al mismo tiempo, pues mantiene intacto el carácter atemporal del shoegaze, su melancolía y lo etéreo de sus sonidos. Ya puede considerárseles un canon del género gracias a la elegancia de sus composiciones y el impecable trabajo de guitarras que esbozan a lo largo del álbum. .

32. Fever Ray – Plunge

8 años después de su disco debut, la sueca Karin Dreijer (The Knife) vuelve con un disco perfecto para Halloween, e igual de arriesgado que su propuesta anterior. Synth pop oscuro, que se escucha como una especie de Björk en un rave, si es que Björk no estaba en un rave ya. Bien hecho y de los mejores trabajos del año, sin pensar que es nada más el segundo disco de Dreijer en solitario.

31. Khalid – American Teen

Si algo tiene el disco debut de Khalid Robinson, es que es honesto. El título avisa sobre el contenido de las letras (amor, melancolía e historias de drogas y alcohol) y una vez que comienza a cantar, nos damos cuenta de la originalidad que le pone el cantante al R&B con su peculiar voz y forma de cantar.

30. Steven Wilson – To The Bone

El líder de Porcupine Tree se sacó un discazo de la chistera con To The Bone, su quinto material discográfico en solitario, donde borra las líneas imaginarias entre el pop y el prog-rock. Al final del día, Wilson es un artista polifacético y con una sensibilidad pop significativa, que finalmente deja salir a plenitud en este trabajo. Fresco, con letras increíbles, y aún así melancólico (un theme de sus composiciones). Un discazo.

29. Real Estate – In Mind

La banda de New Jersey repotencia su sonido con su cuarta producción discográfica de larga duración. Siguen siendo una banda con cálidos arreglos de guitarra, pero manejan un contenido lirical muy diferente al de sus anteriores trabajos y con una producción aún mejor cuidada. La salida del guitarrista Matt Mondanile de la banda es sensible y palpable, pero logran sortearla con la adición de Julian Lynch y un cambio sonoro que los desvía y reinventa de sus otros álbumes.

28. Björk – Utopia

Mientras que Vulnicura (2015) es un disco que destila la tristeza que había en su vida en ese momento, Utopia es un álbum mucho más optimista con respecto a toda la mierda que la vida tira en tu plato. La producción del venezolano Arca deja clara cuál es el hype con este tipo y por qué todo el mundo quiere trabajar con él: Arca logra traducir a música el sentimiento que quiere transmitir Björk con su música y su manera de cantar. Este álbum está disfrazado de cuento de hadas, donde vemos cómo Björk retoma su vida, sale con gente nueva y, sabiendo que no puede zafarse del recuerdo de su antiguo amor, consigue enamorarse de otra(s) personas a través de canciones.

27. Mount Kimbie – Love What Survives 

Electrónica disonante. Crudeza. Con su tercer álbum, el dúo electrónico suena como una cohesión de ideas que parecían no funcionar juntas, pero tal es su talento que hacen que funcione. Con grandes invitados (King Krule, James Blake, Micachu y Andrea Balency), Dominic Maker y Kai Campos nos adentran en un mundo de sintetizadores que chocan como olas con guitarras plagadas de distorsión y los precisos bajos que escuchamos a lo largo del álbum, que sirve como un paisaje compuesto por una selección de beats simples y minimalistas y sonidos diferentes, que crean una simbiosis perfecta con el acompañamiento vocal.

26. alt-J – Relaxer

Con un sonido más místico y plagado de sintetizadores que el de sus trabajos anteriores, la banda británica de art-rock regresa con un disco que los devuelve al éxito de su primer álbum. De inicio cuesta entrarle, porque sigue siendo un álbum psicodélico e intrincado, pero una vez que le agarras el mood te envuelves en un terciopelo sonoro bastante oscuro por donde fluyen ecos a la música psicodélica de los años setenta.

 


BONUS: Nine Inch Nails – Add Violence

Más de 20 años después de su creación, Trent Reznor parece tener la fórmula para seguirse manteniendo vigentes. Con el genio más activo que nunca, Reznor y Atticus Ross, su colaborador en bandas sonoras increíbles como The Social Network (2010), The Girl With The Dragon Tattoo (2011) o Before The Flood (2016), presentan electrónica tan perturbada como sus responsables, con letras afiladas y cargadas de la ira que siempre ha tenido Reznor por dentro, que revive el sonido industrial y denso de los inicios de la banda. El único EP de la lista.


25. Grizzly Bear – Painted Ruins

El meticuloso sonido de una de las grandes bandas de la década se ve depurado y perfeccionado, aunque se sigan manteniendo dentro de su zona de confort. El cuarteto neoyorquino muestra su faceta más psicodélica en su quinto álbum, que llega cinco años después del maravilloso Shields de 2012. Una exploración de un sonido más electrónico, manteniendo sus intenciones psicodélicas y su fantástico uso de las percusiones y los sintetizadores, sin llegar a ser increíblemente intensos e inaccesibles. Y esto es algo bueno, pues mantienen su esencia al tiempo que buscan llegarle a un público más amplio.

24. Fleet Foxes – Crack-Up

El genio Robin Pecknold y compañía regresa con el tercer LP de una de las bandas más hermosas de los últimos años. Un canto a la trascendencia desde el aislamiento y la inseguridad, donde Pecknold presume de su capacidad de observación, su don para la armonía y de todo lo que ha aprendido entre el último disco de la banda, Helplessness Blues, editado hace ya 6 años. Quizás no es perfecto como el Fleet Foxes (2008) ni su predecesor de 2011, pero esto no desmerece su calidad y mantiene el sitial privilegiado de la banda a nivel mundial.

23. The National – Sleep Well Beast

Y al séptimo disco, The National se puso experimental. Con su set usual de líricas, en una onda melancólica, ansiosa y de incertidumbre, la banda vuelve a exorcizar sus problemas, pero con un disco con un crafting más guiado a lo electrónico que sin duda dejará satisfecho a su amplio nicho de fanboys del que, debo decir, no formo parte, pero sí tengo que alabar lo que hicieron acá, pues es un álbum que desborda brillantez y una capacidad de poner en palabras todo lo que he sentido en relaciones sentimentales a lo largo de mi vida.

22. Liam Gallagher – As You Were

Tras intentarlo dos veces con Beady Eye, y viendo el éxito de los dos discos de su hermano Noel, Liam Gallagher estuvo a punto de dejar de hacer música. Así lo confesó en una entrevista, en donde dijo que si este disco no tenía éxito o no era bueno, iba a optar por el retiro, pues sentía que no iba a hacer nada que recibiera una buena crítica. Sin embargo, As You Were es probablemente el disco que necesitaba hacer, pues, sí, suena a Oasis, pero es jugarle a lo seguro para seguir experimentando con su carrera. Un boost de confianza innecesario, pues su autor es un ególatra confeso y orgulloso, y también un gran cantante, que demuestra que tiene bolas y puede seguir haciendo música interesante, a pesar de no tomar grandes riesgos.

21. Paramore – After Laughter

Si tu escuchas este álbum sin saber a quién pertenece, y luego escuchas el resto de la discografía de Paramore, probablemente no puedas creer que son la misma banda. Lo mágico de After Laughter es que el grupo estadounidense finalmente se quita el estigma de banda adolescente emo con un trabajo inteligente, donde la musicalidad del indie pop y la potencia de la voz de Hailey Williams vuelven a ganarse el interés de todo, sin dejar mal a sus fans de siempre.

20. Spoon – Hot Thoughts

Nueve discos después, da gusto escuchar que una banda sigue reinventándose al punto de seguir sonando vigentes. Los liderados por Brit Daniels juegan con las formas de hacer indie rock y logran sumarle florituras artísticas que lo orientan a una dirección más dance que el resto de su discografía. No es el mejor de Spoon, pero sí los encamina a una versión más interesante de su carrera, en la que jamás los hemos visto ni veremos estancados.

19. Queens of the Stone Age – Villains

¿Que Queens of the Stone Age se puso más pop? Sí, ¿y qué? Para una banda nacida del sucio sonido de la guitarra haya elegido trabajar con un tipo como Mark Ronson, responsable del éxito de temas como Uptown Funk o el disco 24K Magic de Bruno Mars deja claro que todo estaba fríamente calculado. Villains es un disco que no temió a no gustar a un segmento de su fanaticada, pero sigue complaciéndolos con su gran pericia para componer riffs demoledores y canciones potentes. En ningún momento la banda se vende o pierde su personalidad, y, por el contrario, gana puntos por sus ganas de hacer algo completamente diferente. Si quieren seguir una banda que sigue sonando a lo que siempre fue, escuchen sus discos ya.

18. Sampha – Process

Tras participar en temas como Too Much de Drake, finalmente tuvimos el placer de escuchar el primer disco del cantautor británico Sampha. Este es un disco que retrata la humanidad del autor y recompensa con un desglose de sentimientos transmitidos a través de melodías melancólicas creadas en torno a la electrónica, el soul y el R&B.

17. HAIM – Something To Tell You

Saluden a las nuevas reinas del pop estadounidense. Days Are Gone (2013), su debut, fue un disco simpático, pero con mucho relleno, algo que no pasa con Something To Tell You, un trabajo donde las hermanas Haim canalizan la influencia de Fleetwood Mac y el soft rock de los 70, 80 y 90 y presentan hit tras hit tras hit. Por alguna razón, nadie las toma en serio, pero STTY es un disco con una notable composición, en especial en los coros, donde desnudan su corazón y le cantan a sus trastadas románticas, llenas de traiciones, rompimientos, enamoramientos y más, algo que puede hacer que conecte con alguna persona que está pasando algún despecho.

16. Noel Gallagher’s High Flying Birds – Who Built The Moon? 

Tres discos después, y a pesar de lo bueno que es el disco solista de Liam Gallagher, queda aún más claro que Noel es el hermano talentoso. En Who Built The Moon?, el británico nos monta en un viaje psicodélico donde demuestra ser el más creativo de los dos Gallagher y logra separarse, casi completamente, del sonido Oasis que se había sentido en sus dos discos en solitario. Este es su mejor disco desde el Don’t Believe The Truth de Oasis, sin desmerecer sus dos grandes discos solistas previo a este.

15. Rostam – Half Light 

El primer disco de Rostam Batmanglij en solitario llega tras años de colaborar con artistas como Vampire Weekend (banda de la que fue guitarrista), Hamilton Leithauser, Kid Cudi, Charli XCX, HAIM, Diplo, Carly Rae Jepsen, Declan McKenna, Frank Ocean, entre otros. Half Light es un trabajo de pop barroco con un crafting de multiinstrumentista envidiable y extraño para ser el primer testimonio musical de alguien, pero haber trabajado detrás de la consola por tanto tiempo parece haber curtido a Batmanglij con una inteligencia musical que solo le augura un gran futuro a nivel de industria. Un álbum de grandes melodías, donde se evidencia todo el bagaje musical del productor y su capacidad de hacer de complejos entramados musicales, algo tan simple como pestañear.

14. Thundercat – Drunk

Además de colaborar con artistas como Flying Lotus, Kendrick Lamar, Childish Gambino, o Suicidal Tendencies, el bajista Stephen Bruner también regenta una gran carrera en solitario. Este año lanzó su tercer disco como solista donde deja fluir su bagaje de influencias que va entre el funk de los setenta, el soul, el jaz, el R&B y hasta el punk, contando una historia que inevitablemente alude a beber y a tomar drogas, con un humor bien peculiar y un tono adolescente.

13. Beach Fossils – Somersault

Un verdadero salto en la propuesta de la banda estadounidense. Los firmados por Captured Tracks, sello de artistas como Mac DeMarco, Wild Nothing o DIIV, juguetean con el jangle pop, el jizz jazz y el indie rock moderno, con un crafting digno del bedroom pop de más pura clase. Dustin Payseur, líder de la banda, logra evolucionar su pericia como songwriter, abordando con facilidad y desparpajo temas como las relaciones sentimentales o la situación política actual de su país, sobre melodías y perfectas armonías de guitarra, el instrumento principal de todas sus composiciones. Desde el primer single, supe que sería diferente y vaya que me sorprendió escucharlo completo.

12. SZA – CTRL

El nombre de Sza está dando mucho de qué hablar y con CTRL queda claro el porqué. La estadounidense mezcla el R&B y el rap de una forma muy natural, y presume de una voz fascinante que versa, como pocas, sobre la sexualidad de la mujer en plena época de destape y empoderamiento. Un disco interesante, con pistas inteligentes y cargadas de ritmo, que la sugieren como otra alternativa al universo musical pop para el futuro.

11. King Krule – The OOZ

La música de Archy Marshall está hecha para saltarse cualquier brecha entre géneros, considerando que le hemos escuchado mezclar el Punk, el Jazz y el R&B con gran aplomo. The OOZ, su mejor disco hasta la fecha, es una colección de temas que alimentan esta característica de su música de no atarse a ningún género musical, y nos mete en un denso mundo de capas sonoras yuxtapuestas para lograr oscuridad, logrando unir otros estilos musicales como el Ska, el Post-Punk y el Trip Hop en una sola amalgama sonora que suena a su mundo interior. Es inquietante, maduro y muy diferente a cualquier cosa que hayas escuchado.

10. Daniel Caesar – Freudian

Como crooner, Daniel Caesar parece tener su propia voz con apenas un solo disco. Freudian es una de las joyas del año y no hay discusión. Lo suyo es soul y R&B que no se sale de los temas típicos del género en cuanto a letras (amor y romance), pero sí aporta frescura a los caminos por donde han pasado recientemente artistas como Sampha, Frank Ocean o Childish Gambino. Pónganle el ojo, que este pana está para cosas grandes.

09. Phoenix – Ti Amo

A pesar de que tienen un amplio fan base en todo el mundo, siento que Phoenix es de esas bandas que todo el mundo da por sentado y simplemente asumen que su música, por más buena que sea, no tiene sentido ni profundidad. No podrían estar más equivocados. Ti Amo es una linda reinvención para una banda clave en el indie pop a nivel mundial, donde vuelven a jugar con el funk y le meten de frente al italian disco music y al pop italiano de los sesenta. Además de cantar en inglés, Thomas Mars también lo hace en su natal francés, además de en italiano, raíz que presta mucho más que el nombre y algunas letras y paisajes sonores al álbum, pues también aporta al concepto: un amor de verano en las playas italianas, que termina tomando un cariz personal por culpa de sus letras. Telefono, track que cierra Ti Amo y probablemente el mejor de todo el material, donde parece escribirle a su esposa, la directora Sofia Coppola, una carta hecha canción desde la tristeza, el dolor, la nostalgia y los celos que le produce que esté lejos trabajando, algo que parece haber hecho mella en su relación. Sí, muy similar a lo que hizo la misma Coppola con su película Lost In Translation (2003) donde retrata su relación con el también cineasta Spike Jonze, quien parecía ponerla a un lado para enfocarse en su carrera.

08. Courtney Barnett y Kurt Vile – Lotta Sea Lice

Con este par pasa algo espectacular, y es que cuando hacían música por separado o, en el caso de Vile, también con The War On Drugs, ya me parecían geniales, y que se hayan juntado, casi por sorpresa, para hacer un disco, es de esos milagros que debemos apreciar en la música actual (no como muchos hicieron con el ya olvidado pero gran álbum colaborativo de David Byrne y Annie Clarke). Ambos son músicos con una sensibilidad e inteligencia emocional tremenda y muy similar, y sus voces verdaderamente se complementan y armonizan en cada track de este álbum, guiado principalmente por su pericia en la guitarra. Que este lazo no se rompa, y tengamos por mucho más esta unión creativa de Indie Rock con un twist sureño, con dos de las voces que verdaderamente representan lo que está pasando en la escena actual.

07. The War On Drugs – A Deeper Understanding

Adam Granduciel lo volvió a bordar. El músico estadounidense regresa 3 años después del aclamadísimo Lost In The Dream para entregar un álbum que te llega a la fibra con sus personalísimas letras musicalizadas por una versión moderna del soft-rock de los ochenta, sin llegar a lo pavoso, y con un giro hacia el shoegaze en el tratamiento de las guitarras, que tienen un papel estelar en el que, a mi juicio, entra directo al top 5 de lo mejor del año. No importa que los haya firmado una disquera grande, pues se nota en este álbum que Granduciel tiene completo control creativo de las direcciones que toma la banda, y lo bueno es que ahora tienen un norte mucho más definido y cuentan con el respaldo de una corporación para llegar a otro público. Si The War On Drugs no es de las mejores bandas de la década, pues están muy cerca.

06. St. Vincent – MASSEDUCTION

La genial Annie Clark está de regreso con un nuevo disco que redimensiona su art pop barroco a otro nivel. Clark prometió “sexo y drogas y tristeza” y cumplió. Las letras del álbum, además de incluir cierta crítica social, tienen una personalidad propia y apoyan el concepto, influenciado por lo bueno y lo malo del amor y la vida. El capítulo más experimental de St. Vincent como artista, que avisa de un nuevo rumbo, aún más interesante, para una creadora integral en todo el sentido de la palabra.

05. Lorde – Melodrama

Lorde es el claro ejemplo del peso e importancia de los millennials para lo que viene en el mundo de la música. Melodrama es un disco completo y coherente, donde escuchamos a una artista que sabe escribir canciones y que más allá del talentoso equipo de productores que tiene detrás, su talento resalta por sobre todo. En este disco, la neozelandesa canta sobre su ansiedad social, satiriza sobre su generación y hace un reflejo de sus relaciones, sin dejar de lado su mensaje feminista. Un segundo disco muy maduro e impecable de principio a fin.

04. LCD Soundsystem – American Dream

Un disco glorioso, que en ningún momento se siente hecho a la ligera, donde el genio James Murphy saca a relucir su peculiar psique y su placer culposo por querer ser el nuevo David Byrne. En algún momento logrará ser algo similar, si es que ya no lo es. Si bien en algunos momentos alude a su propia obra, se termina desligando de todo para hacer un álbum sin ataduras y casi perfecto, con la factura inherente a una banda de este peso.

03. Wolf Alice – Visions of A Life 

Wolf Alice se está convirtiendo en una de las grandes bandas de Inglaterra en la actualidad, y esto no es debido a la falta de rostros que lideren una generación, sino debido a lo que pueden hacer con su música. Una de las evidencias que tenemos para respaldar este caso es que formaron parte de la banda sonora de T2: Trainspotting (2017) y eso, por más inconexo que pueda sonar, sí significa algo en la industria británica: Cada banda que ha sonado allí, ha alcanzado cierto estatus importante en su carrera y ahora con su segundo disco, la banda está lista para dar el paso a la grandeza. Desde la desenfrenada Yuk Foo, a la apacible Don’t Delete The Kisses, pasando por Beautifully Unconventional, los tres sencillos promocionales previos al estreno del álbum, pudimos constatar que Wolf Alice es una banda versátil, pero que igual puede conservar su estilo sin importar el tempo de la canción que esté tocando. Liricalmente, es un disco dedicado al estado mental de cualquier veinteañero común luchando contra sus ansiedades, adversidades e inseguridades, con una sensibilidad especial puesto que los temas son autobiográficos o al menos entran dentro del espectro de edades de sus integrantes, que así entienden la vida cuando tienes 20+.

02. Kendrick Lamar – DAMN.

¿Qué se puede decir de Kendrick que no se haya dicho antes? Lleva tres éxitos en fila y parece no detenerse. Es el mejor rapero de la actualidad (con el perdón de todos) y se puede dar el lujo de hacer un disco tan inaccesible, agresivo, filosófico y ácido como este, y con él recibir los aplausos de la crítica en pleno. En este álbum, el originario de Compton se pasa a pistas que distan del funk y el jazz de To Pimp a Butterfly y demuestra su versatilidad y ganas de tomar riesgos, cantando sobre pistas con un sonido más electrónico y sombrío. Un trabajo de antología, que tampoco olvidaremos muy rápido.

01. Father John Misty – Pure Comedy

Sub-Pop, la casa del grunge que parece garantizar buenos discos cada año, ha editado los últimos tres trabajos de este artista, entre los que destaca el maravilloso I Love You, Honeybear (2015), incluido en nuestra lista de ese año. Pure Comedy es un disco donde Josh Tillman canta con cinismo sobre al caos de la sociedad actual, condenada a un futuro no muy promisorio por razones políticas y por su adoración por el mundo del espectáculo. Acá cuestiona al fanatismo religioso y hasta a dios, diciéndole que intente algo menos ambicioso cuando vuelva a estar aburrido. Una visión fatalista e irónica de nuestro mundo, hecha por un letrista privilegiado, que sabe muy bien de lo que quiere hablar y lo hace con una voz única en nuestros tiempos.

Los 50 mejores discos internacionales de 2017

1. Father John Misty – Pure Comedy
2. Kendrick Lamar – DAMN.
3. Wolf Alice – Visions of A Life
4. LCD Soundsystem – American Dream
5. Lorde – Melodrama
6. St. Vincent – Masseduction
7. The War On Drugs – A Deeper Understanding
8. Courtney Barnett y Kurt Vile – Lotta Sea Lice
9. Phoenix – Ti Amo
10. Daniel Caesar – Freudian
11. King Krule – The OOZ
12. SZA – CTRL
13. Beach Fossils – Somersault
14. Thundercat – Drunk
15. Rostam – Half Light
16. Noel Gallagher’s High Flying Birds – Who Built The Moon?
17. alt-J – Relaxer
18. Sampha – Process
19. Queens of the Stone Age – Villains
20. Spoon – Hot Thoughts
21. Paramore – After Laughter
22. Liam Gallagher – As You Were
23. The National – Sleep Well Beast
24. Fleet Foxes – Crack-Up
25. Grizzly Bear – Painted Ruins
26. HAIM – Something To Tell You
27. Mount Kimbie – Love What Survives
28. Björk – Utopia
29. Real Estate – In Mind
30. Steven Wilson – To The Bone
31. Khalid – American Teen
32. Fever Ray – Plunge
33. Slowdive – Slowdive
34. Vulfpeck – Mr. Finish Line
35. Mura Masa – Mura Masa
36. The Horrors – V
37. Beck – Colors
38. Cigarettes After Sex – Cigarettes After Sex
39. Ryan Adams – Prisoner
40. Perfume Genius – No Shape
41. Mac DeMarco – This Old Dog
42. Mew – Visuals
43. Marika Hackman – I’m Not Your Man
44. Dua Lipa – Dua Lipa
45. Harry Styles – Harry Styles
46. Moses Sumney – Aromanticism
47. Gorillaz – HUMANZ
48. The XX – I See You
49. Mutemath – Play Dead
50. Johnny Jewel – Windswept

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