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Caen las ventas de CD´s pero aumentan las de viniles

El vinil está tomando una posición muy fuerte en un mercado musical dominado por las descargas electrónicas. Pero, ¿es la nostalgia la que nos hace comprar un vinil?, ¿o es la necesidad de volver al formato? Hoy en cochinopop tomamos las palabras de un interesantísimo artículo publicado en el NY Times y traducimos parte de él a continuación.

Siempre han existido coleccionistas de discos que desprestigian la calidad del sonido del CD, alegando que el calor y profundidad de ‘groove’ que abría un LP es imposible de reproducir en el código digital. El mercado siempre los ha ignorado. Las disqueras cerraron su producción de LPs con la excepción de música electrónica, convirtiéndose así en un mercado exclusivo para DJs.

Hoy en día, todos los sellos disqueros, grandes y pequeños, tienen su área en vinil y la mayoría de los nuevos lanzamientos ya tienen su versión en LP lista para distribución, abriendo el camino a nuevas plantas productoras de LPs.

Cuando el dúo francés de electrónica, Daft Punk, sacó al mercado ‘Random Access Memories’ a mediados de Mayo, 6% de sus ventas en la primera semana – 19.000 de 339.000 – fueron en vinil según Nielsen SoundScan, la medidora de ventas musicales.

Otras agrupaciones, la mayoría de audiencia universitaria, tuvieron un éxito similar con el formato: The National vendió 7.000 viniles de su último trabajo, ‘Trouble Will Find Me’ y Vampire Weekend 10.000 copias de ‘Modern Vampires of the City’.

Por otro lado, un ascendente número de álbumes clásicos, incluyendo el catálogo completo de los Beatles, Rolling Stones y Bob Dylan, han tenido su reedición en vinil en los últimos años.

Michael Fremer, quien se encarga de monitorear el mundo del vinil en su website Analogplanet.com dice: “Ninguna de estas compañías está presionando a las disqueras para sentirse bien. Lo hacen porque creen que pueden vender.”

Cerca de una docena de plantas procesadoras de LP han surgido en EE.UU, sumándose a las pocas que sobrevivieron la primera época del vinil, y aseguran que el negocio está tan bien, que trabajan a full capacidad. Thomas Bernich, fundador de Brooklyn Phono en el 2000, dice que su compañía hace actualmente 440.000 LPs al año, pero un gigante como Rainbo Records, en Canoga Park, California, hace entre 6 y 7.2 millones, asegura Steve Sheldon, su gerente general.

Una planta, Quality Record Pressings, en Salina, Kansas, abrió en 2011 luego de que su dueño, Chad Kassem, se cansara de esperar por terceros para que sacaran su tiraje de LPs de blues. Su compañía compró maquinaria usada, pero modificada para su mejor uso. Hoy en día hace viniles para todas las grandes disqueras y re-edita discos de Jimi Hendrix, Eric Clapton y Nirvana. Producen 900.000 viniles al año.

“Siempre hemos hecho más trabajo del que podemos. Cuando sacamos un tiraje ya tenemos la orden para dos más. Cuando tenemos dos, tenemos suficientes órdenes para cuatro. Nunca hemos gastado un dólar en promoción, pero hemos estado ocupados desde que abrimos”, dice Kassem.

Sin embargo, existe un límite de crecimiento de la industria del vinil. Cuando parecía inevitable que los CDs suplantaran a los LPS, las compañías que hacían viniles mutaron a ser un nuevo tipo de maquinaria. La última nueva planta fue construída en 1982, así que las nuevas plantas como Quality y Brooklyn Phono buscaron maquinaria usada (a cerca de los 25.000 dólares) y las re-acondicionaron. La mayoría de las plantas originales han servido de tiendas para comprar partes y repuestos de las plantas emergentes.

Eso sí, hacer una planta nueva parece imposible. Construir nuevas procesadoras de viniles tiene un costo superior al de 500.000 dólares según Eric Astor de Furnace MFG en Fairfax.

¿Cómo se están vendiendo los LPs? David Bakula, el vice presidente de Nielsen Soundscan de desarrollo y comportamiento del cliente, dijo que su compañía rastreó cerca de 4.6 millones de LPs vendidos el año pasado, un 18% más que el 2011, pero sigue siendo el 1.4% del mercado total, dominado por las descargas digitales (que siguen subiendo) y CDs (que siguen bajando). Bakula asegura que la cantidad de viniles que se venderán este año superará los 5.5 millones.

Mientras tanto el resto de los consumidores, vendedores, especialistas y críticos discuten la veracidad de SoundScan, alegando que ellos solo representan una fracción de las ventas reales, quizás incluso entre un 10 y un 15%. Estos aseguran que el año pasado se produjeron cerca de 25 millones de viniles en EE.UU., y muchos más en Europa y Asia, incluyendo algunos destinados para el mercado Americano.

Bakula alega que ese argumento cuenta el número de discos hechos, más no los vendidos. Esa es la medición que logra Soundscan. Pero los proveedores aseguran que los LPs, a diferencia de los CDs, son ventas de una sola vía. Las disqueras no aceptan retornos de copias sin vender en las tiendas. Así que los sellos disqueros y las tiendas se aseguran de tener cuidadosamente lo que están seguros que pueden vender. También afirman que muchos de estos viniles no tienen códigos de barra por un tema estético. Esto imposibilita a Soundscan leer la data.

Otras medidas se han tomado con respecto a este mercado. Heinz Lichtenegger, dueño de una compañía de toca-discos en Viena, compartió en un email que su empresa vende cerca de 8.000 toca-discos al mes.

Los minoristas del vinil también están creciendo. El señor Kassem de Quality Record Pressings también dirige Acoustic Sounds, que vende LPs al lado de accesorios, máquinas de limpieza y mangas protectoras. Music Direct, una compañía de Chicago que es dueña de Mobile Fidelity Sound Lab, una firma de audiófilo con una acción igual de amplia, que incluye una selección de platos que va desde los $249 Music Hall USB-1 a los Acutus Avid $ 25.000. Josh Bizar, director de ventas y marketing de la compañía, dijo que Direct Music vendió 500.000 discos y “miles de platos” el año pasado.

Y los compradores, explica Bizar, ya no son “compradores nostálgicos”.

“Cuando ves las ventas de un grupo como Daft Punk, estás viendo a jóvenes coleccionando discos como cuando éramos pequeños”.

“Nunca esperamos la resurrección del vinil a esta magnitud. Pero está a toda máquina. Tenemos niños llamándonos y explicando por qué escuchan viniles, y cuando les preguntamos que porqué no escuchan CDs nos responden: ‘Mis padres escuchan CDs, ¿por qué lo haríamos nosotros?”

 

Fuente: NYTimes