Reseña

Alt-J-An-Awesome-Wave
Cochinometro

An Awesome Wave — Alt-J

Veronica Ruibal

Es muy extraño tener cierta certeza al escuchar un disco y sentir que estás frente a algo especial. Fue mi caso al escuchar el primer trabajo de Alt-J, el cual abre con un intro de 2 minutos 37 segundos, que me fue llevando a conocer tema por tema y que me ha ido cautivando cada día más.

Es una banda que suena como a un Two Door Cinema Club metido dentro de un submarino. Suena a math-rock por lo geométrico de las guitarras, rememorando a álbumes como “Antidotes” de Foals o a bandas como Battles. Tienen un sonido dulce por las voces y coros, que tienen aquello de ensoñador, a lo The XX. Las letras de las canciones son nostálgicas y alucinógenas como las de In Rainbows de Radiohead, y tienen pinceladas de folk, parecido a Local Natives o a Au Renoir Simone. Sin embargo, An Awesome Wave es mucho más que eso, es genuino, y pese a las comparaciones, es único, es como su título lo dice, una ola genial de ritmos, acordes y melodías que terminan encantando.

Se pronuncia Alt-J, pero en realidad el nombre del grupo viene de la letra griega Delta, representada con este signo ∆, que se utiliza en ecuaciones matemáticas para denominar cambio. Al principio todo esto suena bastante pretencioso, sin embargo, a medida que vas internándote en An Awesome Wave, te das cuenta que tiene algo de sentido, ya que el engranaje de los sonidos, de los silencios y de la superposición de las voces prácticamente están hechos de una forma milimétrica.

Y a pesar de esa descripción tan “científica”, en realidad es un disco de “humanidades”, de pura alma. Esa voz que tanto cautiva es de Joe Newman, también guitarrista, Gus Unger-Hamilton está a en los teclados, Gwil Sainsbury toca bajo en algunas canciones, y en otras se une a Newman con la guitarra, y finalmente en la batería está Thom Green.

El cuarteto se conoció en Leeds en el 2007, y después de darse a conocer  en su ciudad con algunos trabajos en forma de EP, no es hasta mayo del 2012 que debutaron con este primer álbum en Europa, y en septiembre del mismo año en Estados Unidos. Tardaron 4 años en perfeccionar este primer disco, y me atrevería a decir que ese tiempo les ha servido para presentar una propuesta lo suficientemente fuerte y auténtica, con un sonido que han hecho suyo.

“Tesselate” ha sido uno de los primeros sencillos, es uno de los temas más trip-hop del álbum, el cual se pasea por una atmósfera de secuencias de sintetizador, xilófono y por supuesto, algo frecuente en todo el disco: las armonías vocales.

Por otro lado “Something Good” y “Matilda” nos muestran el aspecto más pop de la banda, letras descorazonadas con un toque folk y acústico.

“Breezeblocks”, por último, es el tema más reconocido y es el que agrupa todas esas características que los hacen singulares, en él aparecen una frases extraídas del libro “Where The Wild Things Are” (Maurice Sendak). Además, este tema te lleva a determinar que este grupo va a hacer ruido, y por mucho rato.

Ya han sido galardonados con el  “Barclaycard Mercury Prize” y se encuentran nominados en 3 categorías a los “Brit Awards” como Mejor Grupo Británico, Mejor álbum Británico y Lanzamiento Británico del año, junto a bandas como Muse o Mumford And Sons.

Una de sus canciones dice traduciendo al castellano: “los triángulos son mi figura preferida”, y si siguen calando hondo en nuestras cabezas, y nos seguimos quedando con esos estribillos pegadizos, esos deliciosos riffs de guitarra y esas secuencias de sonidos mágicos, seguramente esos chicos de la figurita de “Delta”, o esos de Alt-j, o mejor dicho, los del Triángulo harán que esa también se convierta en nuestra figura preferida.

Etiquetas: | |

Relacionados

Comentarios