Reseña

13
Cochinometro

‘Hesitation Marks’ – Nine Inch Nails

Oswaldo Graziani

Decir que Trent Reznor es uno de los músicos más influyentes de la actualidad ya no merece debate. Discos legendarios, giras grandiosas y premios gloriosos preceden una carrera con suficientes de razones para tener un ego desquiciado. Este señor es palabra mayor.

Después de darse una pausa indefinida en 2009 para hacer cosas más mundanas como ganarse un Oscar, Trent esperó una nueva ráfaga de inspiración, armó un estudio en su casa, llamó a un grupo de viejos conocidos y produjo ‘Hesitation Marks’, un disco que deja claro que Nine Inch Nails está lejos de morir.

Algo es seguro: cada vez que Trent entra al estudio tiene un plan. Este personaje deja muy poco a la casualidad. Con ‘Hesitation Marks’ el foco estuvo en la electrónica pura, limpia y sin capas innecesarias, características que recuerdan a sus inicios con Pretty Hate Machine. Los sonidos orgánicos y con “defectos” premeditados que abundaron en The Downward Spiral y The Fragile esta vez no parecen tener relevancia. La guitarras están, pero dejan que el drum machine asuma el mando. Las voces de Trent continúan su proceso de maduración, cada vez más sobrias y educadas, algo que no necesariamente es positivo. Se extrañan los gritos indisciplinados de aquel Trent joven y sumergido en las drogas

En ‘Hesitation Marks’ no todo brilla. Everything suena a hit forzado y canciones como Disappointed y Satellite pasan desapercibidas. El resto del disco es superior y merece ser escuchado con atención y detalle, mejor aún en compañía de unas buenas cornetas o audífonos. Copy A, Find My Way, I Would For You, In Two y While I’m Still Here emergen sobre el resto como claros ejemplos de Nine Inch Nails en su mejor versión.

El único problema que Trent Reznor tiene con ‘Hesitation Marks’ es él mismo. Su talento envenenó toda la década de los noventa con música inigualable, ni siquiera por él. Todo lo que produjo entre Pretty Hate Machine y The Fragile tuvo una influencia que rápidamente rebasó los límites de la música industrial y contagió el mainstream sin compasión. En contexto, ‘Hesitation Marks’ vive bajo la sombra de un pasado glorioso. Pero antes de aburrirlos en la nostalgia prefiero enfocarme en aplaudir el hambre de alguien que, aunque pareciera haberlo logrado todo, siga obsesionado en ser relevante y superior al resto.

‘Hesitation Marks’ no se queda en un disco. NIN ya arrancó su gira mundial y, como suele ordenar el Sr. Reznor, el show seguramente es impresionante. Aquí una muestra.

Etiquetas: | |

Relacionados

Comentarios