Reseña

NuevaGuerra
Cochinometro

‘Nueva Guerra’ – Candy66

Maily Sequera

Cuando muchos pensaron que se había acabado, Candy66 vuelve con una energía renovada. Puede sonar a cliché pero los 66 saben retar con valentía el contenido que oferta nuestro  rock nacional. El nombre del disco no puede ser más apropiado. La imagen que ilustra su portada es reveladora. En mi interpretación: pasa el tiempo pero Candy66 sigue siendo un niño cándido, inocente pero con una visión no domesticada que saborea cierto hartazgo. Esta oscuridad y atrevimiento es necesario en el rock. Es lo que nos gusta de Candy66.

El disco es una dualidad entre la crítica social (“Noventa Star”, “Batalla”, “Hombre de Paz”, “No seré un ciervo de tu horror”) y la emocionalidad (“A 4Km”, “Invisible”). Las letras de su líder siguen siendo introspectivas, metafóricas, místicas y confesionales.

Luego de escuchar completamente ‘Nueva Guerra’, me parece que las palabras de De Oliveria en algunas de las entrevistas que ofreció en el periodo ‘Evolutio’, hablándonos sinceramente de la posible disolución de un grupo que revelaba a sus seguidores lo duro que puede ser, para una banda que trabaja durísimo, la realidad de la independencia, el disfuncional negocio del rock venezolano y los cambios de alineación, ahora se suman como adversidades convertidas en fuerzas de impulso, sino para darle estabilidad a Candy66, quizás para construir una obra sólida, valiosa para la posteridad que aún no les toca.  Sus temas nos repiten que esas amenazas están ahí pero tenemos el producto del aguante y la necesidad de hacer -buenas- canciones.

Quince años son valiosos y constructivos. La vuelta de Gustavo Morantes a la batería nos devuelve reminiscencias de viejos sonidos que nos engancharon con Candy66. Igual  coqueteos con el pasado en algunos riffs de guitarras, líneas melódicas de la voz. Quién sabe si son un asunto de calculada producción o consecuencia de una renovada fe, hasta romántica, con el proyecto, su historia y aprendizaje.

De nuevo, la producción musical del disco se queda entre Jean De Oliveira y Candy 66, quien también se involucró en mezcla (junto a Daniel Arrieche) y diseño de portada (junto a Reexon Escobar -fotografía- y el resto de la banda) junto al líder, José Morantes y Alejandro Angulo (guitarras), Ray Díaz (bajo), Gustavo Morantes (batería) y Let Arteaga (Dj y synth) son Candy 66 hoy.

Un detalle que me parece muy inteligente es que no están regalando su disco. La compra de la versión  física y digital es posible, quizás complicada para quienes estamos fuera de Caracas.  Aún así, el consuelo está online. Lo escuchas todo, aquí.

Puntuación:  4 / 5

 

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