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3 películas y 3 discos que debes ver y escuchar esta semana (XXXIX)

Por Alejandro Fernandes Riera // @fernandesriera

Tras una semanas de vacaciones buscando inspiración, vuelve la columna de esta semana recargada con tres películas y tres discos que, espero, les acompañen en lo que queda de esta semana.

Como siempre, diseccionamos la columna de esta semana para presentarles el contenido de cada lado. El cinéfilo tiene You Were Never Really Here, la fantástica nueva película de Lynne Ramsay (We Need To Talk About Kevin), con un Joaquín Phoenix de antología. Le sigue Una Mujer Fantástica, una de estas películas necesarias para concientizar sobre cambios en la sociedad de una forma potente. Por último, una película en esa misma onda: Professor Marston and the Wonder Women, que muestra la sorprendente historia detrás de la génesis de Wonder Woman.

El mundo musical tiene tres nuevos grandes discos: Sex & Food de Unknown Mortal Orchestra, de lo mejor del año; The Deconstruction de EELS, otro disco para el alma; y, por último, There’s A Riot Going On, otro espléndido trabajo de Yo La Tengo.

PELÍCULAS

1. You Were Never Really Here (2018, dir. Lynne Ramsay, Reino Unido/Estados Unidos)

7 años le tomó a la brillante Lynne Ramsay en sacar la sucesora de We Need To Talk About Kevin, uno de esos filmes tan incómodos y sórdidos como geniales y traumatizantes. No lo pudo hacer de una manera más digna que con You Were Never Really Here, un thriller psicológico que cuenta la historia de Joe, un hombre claramente marcado por su paso por la guerra, que recurre a la violencia para recuperar a niñas perdidas, su nueva forma de ganarse la vida. De pronto, toma un caso que termina desenvainando una conspiración oscura con un twist tan perfectamente llevado que ni me molestaré en hacer ninguna referencia a este, ni a todo lo que ocurre después.

You Were Never Really Here es una película brillante, guiada por la actuación de Joaquin Phoenix de una forma espléndida, que de alguna forma encuentra paralelismos con Taken y con Taxi Driver de Martin Scorsese, a modo de homenaje. Sin embargo, la diferencia es que acá tenemos a un personaje que es, a la vez, similar y diametralmente opuesto a Travis Bickle, pues si bien sigue un arco similar en su historia, Joe es un tipo cuyas cicatrices psicológicas y emocionales le hacen dudar de la realidad y afectan cada decisión que él toma. Esto se evidencia en la forma en que Phoenix parece pronunciar un soliloquio solo con la mirada, sin decir ni una palabra, y en cómo el montaje se encarga de recrear los flashbacks que seguramente tiene en su cabeza en cada momento de su vida.

Lo de Ramsay es, a falta de mejor palabra, una brutalidad. Logra crear un perfil psicológico de un personaje que vive en una atmósfera pesada, incómoda y oscura, con un paisaje impresionista y perfectamente musicalizado por Jonny Greenwood a su alrededor, y mucha sangre derramada en su rostro y sus manos. Joe se vale de la violencia para salvar a todo el mundo, pero salvarse a sí mismo ni se le pasa por la cabeza. Él sabe que está dañado y, aún así, es útil para el mundo. Él sabe que su mera presencia es intimidante, y sus adversarios también. Sin embargo, la película no necesita mostrar la violencia para hacernos sentir que algo violento está pasado. Está tan meticulosamente editada para que veamos lo que está en la mente del personaje, más que ver un martillo rompiendo el cráneo de una persona, y por eso es una revisión inteligente del thriller de venganza, porque finalmente logramos ahondar más en la psique del personaje. Qué forma tan congruente de contar una historia, y qué brillante es esta película.

2. Una Mujer Fantástica (2017, dir. Sebastián Lelio, Chile)

Esta película es grande, principalmente porque normaliza la transexualidad y no la hace un artilugio para que le presten atención. En ningún momento, su protagonista se victimiza por ser una mujer transgénero o lo dice directamente, mientras que el mundo sí pareciera tener un problema con ella. Esta es la historia de Marina (Daniela Vega), una cantante y mesera que intenta recuperarse de la muerte de su novio, y de cómo su familia y amigos la denigran porque no quieren que ella esté en su funeral. Al final, ella solo quiere decir adiós a su amado, y todo pareciera ponerse en su contra para que lo haga libremente. Lo genial de esta película es que no fetichiza la transexualidad ni la vuelve un espectáculo circense. Por el contrario, de verdad se sensibiliza en mostrar a un segmento conservador de la sociedad chilena que no está listo para tener la discusión que se abrió luego de que Una Mujer Fantástica se ganara el Oscar.

3. Professor Marston and the Wonder Women (2017, dir. Angela Robinson, Estados Unidos)

Nunca me esperé que la historia del génesis del personaje de Wonder Woman viniera de una historia así, y les recomiendo que si quieren conocerla, no la lean ni lean nada sobre la película más que lo que les voy a decir, porque es una historia fantásticamente contada por Angela Robinson en Professor Marston and the Wonder Women. Tímidamente estrenada en Venezuela, este filme cuenta la historia del Dr. William Marston (muy bien interpretado por Luke Evans), el psicólogo de Harvard responsable de la creación de la superheroína, y del detector de mentiras moderno. Por la forma en que está contada, les garantizo una historia que empieza algo lenta al principio, pero conforme a se va desentramando, no van a poder despegar los ojos. Un drama muy sobrio, elegante y bien hecho.

DISCOS

1. Unknown Mortal Orchestra – Sex & Food (2018, Estados Unidos)

Ruban Nielson está loco por hacer este disco. Y cuando digo que está loco, es que es un auténtico genio demente. Sex & Food era uno de mis discos más esperados del año, principalmente porque UMO me voló el cerebro con el cambio que hizo hace unos años en Multi-Love. Este nuevo trabajo demuestra esas ganas de constante evolución que tiene la banda y su pasión por los sonidos vintage, presentando esta vez un álbum de pop y funk dentro de su entorno indie pop, que a la vez juguetea con el sonido de bandas como T-Rex o Big Star, en temas como Major League Chemicals. Divertido, bailable, y ejecutado tan finamente que no tiene sentido. UMO es la banda del futuro y todo el mundo debería tener a este disco de acompañante en sus trayectos diarios, porque los pondrá de buen humor.

2. EELS – The Deconstruction (2018, Estados Unidos)

El retorno musical de la banda de Mark Everett sigue persiguiendo nortes filosóficos, como lo ha hecho en el resto de su carrera. Acá, el genio se sigue revisando a sí mismo, encontrando sentimientos de culpa y depresión, pero desde su punto de vista, más cercano al optimismo que cualquier otra cosa. Es un letrista privilegiado, y lo demuestra haciendo que todo lo que dice y canta, salga en forma de una catarsis apacible y necesaria. A la vez, es un disco rico en sonidos, experimentando con un beat programado y un ensamble de cuerdas al mismo tiempo en una canción. Si usted quiere un disco que toque su alma, y con el que pueda ayudar a superar sus problemas, sería bueno que se pase por la discografía de EELS, y The Deconstruction es un buen punto para comenzar.

3. Yo La Tengo – There’s A Riot Going On (2018, Estados Unidos)

Un disco de Yo La Tengo siempre es sinónimo de un viaje lejos de lo negativo que nos absorbe en nuestra rutina, y por eso debería ser un acto criminal no escucharlos más seguido, o no escucharlos en general. Con este trabajo, el trío de New Jersey perpetua su legado indefinidamente, pues su fidelidad a sus sonidos e ideales solo denota que se divierten haciendo la música que les gusta hacer, y poco les importa a quién más le gusta.

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