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Los 40 mejores discos internacionales de 2016

En consenso, se puede decir que 2016 nos ha pasado por encima como una aplanadora. Miles de estrellas icónicas muertas, guerras en el mundo, problemas políticos, mercurio retrógrado, el Brexit, Donald Trump, Maduro, ataques terroristas, otro año sin un disco de Tool… Lo cierto es que tuvimos muchas cosas de qué preocuparnos y por las que sentirnos mal, pero parece que el arte quiso compensarnos y nos regaló no solo un buen año en el cine, sino un año magnífico para la música.

Regresos de bandas importantes, debuts interesantes y promisorios y grandes discos de grandes artistas de los que solo esperamos cosas buenas intentaron mitigar los miles de escollos que se nos atravesaron en estos últimos 365 días y es momento de rescatarlos.

A continuación, encontrarán nuestra lista de 40 álbumes internacionales que destacaron, al menos para nosotros, entre todo lo que pudimos escuchar este año. Si quieren leer nuestra lista de discos nacionales, hagan click acá.

40. The Claypool Lennon Delirium – Monolith of Phobos

Lo que pasa cuando el hijo de un Beatle y uno de los mejores bajistas del universo se juntan a hacer música influenciados por un montón de drogas psicodélicas. Lennon y Claypool presentan un disco que se siente salido de varias sesiones de jammeo en clave de jazz progresivo y rock psicodélico. Una delicia.

39. Devendra Banhart – Ape In Pink Marble

El americano-venezolano llevaba un buen rato anticipando el lanzamiento del sucesor de Mala (2013). Sin precipitarse, Banhart estrena el que podría ser su álbum menos inspirado hasta la fecha, pero una obra de folk de alta factura. Un disco de mantenimiento que advierte lo que puede hacer Banhart cuando no está a tope con sus capacidades, pero sirve para recordarnos por qué es un artista con una musicalidad tan grande y por qué sigue manteniéndose relevante.

38. American Football – American Football

A 17 años de su primer LP, American Football vuelve al ruedo con su segundo disco, titulado homónimamente como el primero, donde sus inicios Emo son retocados con arreglos del Math Rock, Jazz y Post-Rock de una forma más oscura e inteligente. En una época donde el Emo se cree muerto, es este tipo de discos que le da más vida y es exactamente la clase de vida que queremos que tenga.

37. Blossoms – Blossoms

Una de las buenas noticias en la Inglaterra del Brexit. Lo de Blossoms es indie pop refrescante, influenciado por bandas como los Arctic Monkeys, que toma un poco del synthwave, el electropop y el new wave y lo condimenta con una colección de buenos riffs de guitarra que hacen guiños al funk.

36. S U R V I V E – RR7349

Menos mal que Netflix le dio luz verde a Stranger Things, pues no solo nos dieron una de las mejores series del año, sino que pudimos descubrir la música de S U R V I V E, un dúo de Texas que se encargó de escribir el score del show. Luego del éxito logrado, decidieron lanzar un nuevo álbum en el que se mantienen en el ambiente sombrío que logran con sus sintetizadores, con influencias de la música de John Carpenter, Giorgio Moroder y Tangerine Dream.

35. Mitski – Puberty 2

La nueva princesa del indie rock se plantea una pregunta clave en su cuarto disco: ¿Cómo se es verdaderamente feliz? Esto y la ansiedad que representa el paso a la verdadera adultez le inspira para escribir canciones con su guitarra distorsionada y una actitud decidida a luchar contra los escollos que le traiga el futuro.

34. Savages – Adore Life

Los londinenses han sabido superar el éxito y hype que generó su primer disco, con un segundo trabajo mucho más maduro y oscuro. Acá, Jehnny Beth, vocalista de la banda, presenta una serie de temas en donde se ve al amor desde distintos cristales: el de la enfermedad, el de la lujuria, el del flirteo agresivo, el del descubrimiento sexual y hasta el que genera celos. Garage Rock de alta factura, que les reafirma como una banda a observar.

33. Mild High Club – Skiptracing

Alex Brettin, compañero de giras de Mac DeMarco, estrenó este año su segundo trabajo discográfico como Mild High Club. Si bien su primer LP tenía ciertas similitudes al trabajo de DeMarco, pero en Skiptracing su propuesta deja atrás el soleado indie rock y se torna el doble de psicodélica, influenciado por la música de los sesenta y setenta, desde los Beatles y los Beach Boys, a T-Rex.

32. León Larregui – Voluma

El vocalista de Zoé presenta su segundo disco en solitario mostrando su faceta más psicodélica y más alejada de la intención pop de sus canciones. Asimismo, Larregui le vuelve a cantar al amor desde distintas posiciones, explorando tópicos como su paternidad, la vida en pareja o el amor por la vida y la naturaleza, en un tono honesto y con una instrumentación sin muchas florituras, orgánica y sensible.

31. Metronomy – Summer ’08

Tras dejar patente su amor por la música negra y los sonidos análogos en su anterior álbum, Love Letters, Metronomy deja colar algo de funk en su propuesta en un álbum que no le llega al increíble The English Riviera, pero en el que el autor recuerda cómo perdió el verano del 2008 tras el éxito de su disco Nights Out, y se muestra capaz de contar historias al ritmo de su música.

30. Justice – Woman

Si haces música electrónica con ciertos toques de funk en Francia, probablemente no puedas huir de la odiosa comparación con Daft Punk. Sin embargo, Justice debería eximir el símil, pues son dos propuestas que funcionan muy diferente. En Woman, Justice vuelve al sonido que tanto éxito le dio, el de su primer disco, presentando tracks con una producción envidiable, apuntando a hacer estribillos catchy empleando el soul y la música electrónica dance.

29. Hinds – Leave Me Alone

Las consentidas de todos los medios especializados. Las españolas practican un garage pop cargado de fuzz en sus guitarras, y una buena actitud, con un bagaje musical que va desde Iggy Pop a The Strokes, pasando por Mac DeMarco. Se trata de un un disco donde cantan sobre sus vulnerabilidades como sentimientos inherentes al ser humano y que estos se llevan mejor admitiéndolos y convirtiéndolos en canciones, que preocupándose por ellos.

28. Parquet Courts – Human Performance

Parquet Courts es de esas bandas con una actitud tan poderosa plasmada en su música, que dan un alivio a todo el que piensa que el rock está muriendo. Un disco de indie rock y punk que se muestra crítico con respecto a la humanidad (de ahí su nombre) y que llega en un momento dulce para un grupo, que solo conoce ese difícil arte de mejorar su exitoso álbum anterior.

27. Bruno Mars – 24K Magic

El tercer disco de Mars es un paso muy adelantado a la madurez para un artista joven que aún es capaz de hacer las mejores canciones pop. Como en sus anteriores trabajos, Mars apela a la nostalgia para rescatar la música que le gusta, que esta vez suena al hijo de James Brown con Marvin Gaye, cantando temas de Bell Biv Devoe y R. Kelly, sin olvidar sus raíces Funk y Soul.

26. Chance The Rapper – Coloring Book

Chancelor Bennett se ahonda en las aguas del gospel sin dejar el hip hop para su nuevo álbum. El joven rapero se sigue haciendo paso en la competitiva escena del hip hop mainstream desde su posición de artista independiente, con un disco fresco en el que se conecta con su espiritualidad y sus raíces religiosas.

25. Sia – This Is Acting

Con su álbum anterior, Sia Furler se posicionó en el mundo como una de las cantantes pop con mayor pericia a la hora de escribir canciones pop. Con This is Acting emula el éxito, pero echándole en cara a artistas como Beyoncé, Britney Spears y Rihanna las canciones que le rechazaron y ella convirtió en éxito por su cuenta. This is Acting lleva este nombre por el proceso de mimetización que debe hacer Sia cuando escribe para otros artistas, y ahora finalmente, una de las mejores mentes creativas en el mainstream toma sus propias canciones y las canta con el sentimiento e histrionismo que le caracteriza. Gracias por tanto.

24. Explosions in the Sky – The Wilderness

Todo lo que hace la banda texana parece ser oro. The Wilderness, su sexto LP, es un álbum que deja patente esta arriesgada afirmación, pues para ellos, la música se pinta sobre un lienzo en el que, sin palabra alguna, son capaces de pintar los paisajes más hermosos, intrincados y coloridos del planeta, con una simpleza envidiable. El disco está lleno de atmósferas y crescendos épicos con el sello de la casa, buscando nuevos lugares que recorrer con su particular paleta de colores musicales.

23. Michael Kiwanuka – Love & Hate

Porque la música es perfecta para curar cualquier corazón roto, o hacerlo aún más miserable. Kiwanuka se presenta con este álbum como una de las nuevas caras del soul, conjurando a las versiones psicodélicas de Otis Redding y Isaac Hayes para cantar sobre sus dudas personales, su melancolía y su tristeza, con la ayuda de Danger Mouse como productor.

22. Car Seat Headrest – Teens of Denial

Teens of Denial es un disco fantástico de indie rock, en el que sus letras detallan situaciones que casi siempre incluyen consumo de drogas y los efectos que esta puede tener en el ser humano, uno de los principales motivos para escribir de Will Toledo, mente detrás de Car Seat Headrest. Un álbum preocupado, donde la guitarra y las letras son protagonistas, que aporta un aire inteligente al indie rock actual.

21. Kaytranada – 99.9%

El productor haitiano radicado en Canadá se hizo popular hace algunos años gracias a su perfil de Soundcloud, donde entre remixes y temas propios, cautivó a una gran masa de gente. 2016 finalmente fue el año elegido para estrenar su primer LP, donde muestra sus dotes como productor de funk, soul, R&B y dance, con ciertos guiños a la música haitiana. Refrescante y muy bien hecho.

20. Solange – A Seat At The Table

Más respeto. Solange ya no es la hermanita de Beyoncé. O bueno, sí lo es. Pero también es una estrella Pop respetada sin la necesidad del apellido Knowles. El título de su tercer LP no podría ser más adecuado. Y es que Solange presenta un disco de R&B con pizcas de soul, empacado de la forma más minimalista, pero con un fuerte mensaje social.

19. Red Hot Chili Peppers – The Getaway

Los Red Hot Chili Peppers finalmente se vuelven a escuchar como una banda completa. I’m With You fue un disco de simple transición, en el que intentaban olvidar a John Frusciante en el que no se sentía cohesión alguna entre sus miembros. Con The Getaway, esto queda atrás, y Josh Klinghoffer, guitarrista actual del grupo, demuestra por qué está donde está. Si esperas un disco de funk como los clásicos de los Chili Peppers, vete para otro lado. Pero si quieres escuchar un disco maduro en composición y producción, con un sonido fantástico, dale una oportunidad, pues te terminará sorprendiendo.

18. The Weeknd – Starboy

Abel Tesfaye ha cambiado tanto en los últimos dos años, que pareciera ser un artista completamente diferente. Con Beauty Behind The Madness tomó el rol de estrella Pop del momento, y con Starboy parece dejarlo a un lado, metiéndose en sonidos más oscuros y poco convencionales que el de su predecesor. Daft Punk interviene en algunos temas del material, aportando un nuevo cariz a la música de The Weeknd, mientras que dejan una de las mejores colaboraciones del año, Starboy.

17. Kings of Leon – WALLS

Los Followill parecen haber dejado atrás la etapa en la que hacían música que no les hacía feliz y llevan dos discos geniales en fila, donde mezclan el rock sucio que solían hacer en sus principios, con el pop-rock que les popularizó. WALLS es un disco magnífico, lleno de estribillos pegadizos y las deliciosas guitarras que siempre han garantizado los álbumes de Kings of Leon.

16. James Blake – The Colour In Anything

El álbum que finalmente nos dio una colaboración entre James Blake y Justin Vernon. Sus paisajes sonoros toman una nueva dimensión ya que Blake se planteó hacer un disco alejado del minimalismo que le caracteriza, pero con su sensibilidad Pop y su inteligencia para hacer música electrónica intactas, así como su predilección por la tristeza a la hora de evocar sensaciones en su música.

15. The Last Shadow Puppets – Everything You’ve Come To Expect

Alex Turner y Miles Kane vuelven a hacer un disco perfecto para hacer el amor, solo que influenciándose de otros géneros. Acá, el dúo experimenta con el soft-rock, el indie garage, el R&B y el soul (explorados más a fondo por Turner en los Arctic Monkeys) y entrega un álbum disfrutable y muy distinto a su debut.

14. Frank Ocean – Blonde / Endless

Justo cuando estábamos por tirar la toalla de tener un nuevo disco de Frank Ocean, el músico estadounidense lanzó dos de un solo tirón. Uno de los mejores crooners de los últimos años se decidió por dos álbumes cargados de sentimientos, materia que ya había tratado Ocean en el alucinante Channel Orange, del que también repite su forma tan potente de contar historias. R&B y soul habitando un ambiente minimalista, donde el artista vuelve a confiar en su habilidad para escribir canciones que verdaderamente desnudan sus sentimientos.

13. Anohni – Hopelessness

El disco de protesta del año. Anohni carga contra los Estados Unidos, la sociedad retrógrada, el monitoreo de la población por parte de los gobiernos, la guerra con drones, los pedófilos, el ecocidio, la violencia de género y la transfobia, entre otros temas, en clave de música electrónica inteligente, gracias a la producción de Oneohtrix Point Never y Hudson Mohawke, y con una fuerza tal, que se siente como si les cantara frente a frente a los que critica.

12. The 1975 – I Like It When You Sleep For You Are So Beautiful Yet So Unaware Of It

La agrupación británica parece no tener techo. Matt Healy y los suyos asumieron el reto del segundo LP con un sonido que repotencia su Indie Pop de guitarras sólidas, proponiendo algo más atrevido que asoma las ambiciones de los ingleses y su fetiche por la música de los ochenta. Gran trabajo que vaticina buenas cosas para el grupo inglés.

11. Kanye West – The Life of Pablo

¿Y qué importa si Kanye West es polémico? Apartar el arte del artista es el mayor error que se puede cometer, y menos sobre uno de los seres creativos más interesantes de la música actual. Tras el orden militar de MBDTF y Yeezy, que siguen siendo sus mejores trabajos hasta la fecha, llega TLOP, un álbum deliberadamente desordenado, donde Kanye se parodia a sí mismo de una forma tan sutil que pocos entenderán, y usa su dispersión para hacer un disco aparentemente sin cohesión, hasta que te das cuenta de que Kanye no da puntada sin hilo y eso es precisamente lo que quería.

10. Iggy Pop + Post Pop Depression – Post Pop Depression

Con un equipo de ensueño, integrado por Josh Homme y Dean Fertita de Queens of the Stone Age y Matt Helders de los Arctic Monkeys, Iggy Pop está más vigente que nunca. Post-Pop Depression es un disco atormentado salido del imaginario del artista con Homme canalizándolo todo en el estudio como productor. Rock garagero que revitaliza la figura de Iggy Pop como uno de los rockstars que nos quedan.

09. Whitney – Light Upon the Lake

De los mejores debuts en décadas. Un ex Unknown Mortal Orchestra y un ex Smith Western se juntaron para hacer un disco de folk rock que suena cálido, auténtico y excelentemente armonizado, con canciones simples pero poderosamente pegadizas, llenas de guitarras impecables, donde la voz está sin procesar para dejar espacio al feeling de que haga su trabajo. Excelente.

08. Metallica – Hardwired… To Self Destruct

Sea cierta o no la afirmación de que este es el mejor disco de Metallica desde el Black Album, queda claro que los dioses del thrash no están ni cerca de perder su autoridad. Metallica tiene esa cualidad de hacer discos divertidos, con la infraestructura para que suenen perfectos, sin perder de vista que son la banda de Metal más importante del planeta. Hardwired es un disco desesperanzado, como el 2016, pero a su vez es adictivo, es fresco y mantiene relevante a una banda que cada año dan por muerta y siempre demuestran lo contrario.

07. Anderson .Paak – Malibu

La sorpresa del año. El segundo disco del músico californiano se coló como una bocanada de aire fresco. R&B y Hip Hop con muuuucho groove, en donde destacan la calidad compositiva e interpretativa de Anderson, que nos brinda un álbum que captura el ir y venir de las olas en Malibú.

06. Beyoncé – Lemonade

Emulando lo que hizo con su disco homónimo en 2013, Beyoncé adopta el formato del álbum visual y lo hace tan suyo, que la composición de las canciones parece ser ideada para contar escenas de una película, y precisamente de ahí viene su grandeza. Por si quedaban dudas, Queen Bey reafirma su posición como feminista y como una de las mayores estrellas del pop, sin tener que luchar con que cada año su música quede obsoleta, pues es el mensaje y la forma de darlo lo que de verdad trasciende, y en ese apartado la texana se anota un sobresaliente. En este disco, Beyoncé exorciza sus demonios personales y llega a hablar públicamente de la supuesta infidelidad de Jay Z, una trama recurrente en varios temas.

05. Radiohead – A Moon Shaped Pool

Thom Yorke y compañía entregaron un disco donde le cambian la piel a algunas canciones que ya habían mostrado en vivo antes, como la legendaria True Love Waits, y suman a su repertorio otros tantos temas nuevos. Un regreso prolijo, con la factura esperada de una banda de esta envergadura. A Moon Shaped Pool puede no ser el mejor disco de Radiohead, pero sí se siente como su material más honesto hasta la fecha, cantando abiertamente sobre los dolores del corazón de Yorke y dando rienda suelta a Jonny Greenwood como pilar compositivo de la banda, quien hace un trabajo espléndido en la guitarra y haciendo los arreglos de canciones como Daydreaming, Identikit o Burn The Witch.

04. Nick Cave and the Bad Seeds – Skeleton Tree

Cualquier persona quedaría devastada si pierde a su hijo en circunstancias tan trágicas como Nick Cave, pero no cualquier persona escribiría un álbum tan crudo como este que hizo Nick Cave. La muerte siempre ha sido un tema que ha tocado Cave en sus canciones, pero acá la aborda desde el luto y el dolor y desnuda su alma en una colección de temas que se siente como si los hubiera grabado con lágrimas en los ojos.

03. David Bowie – Blackstar

A casi un año de su deceso, aún no se siente que Bowie murió. Blackstar es el último testimonio de un músico excelso, influyente y siempre a la vanguardia, que escribió a modo de último adiós esta exquisita colección de canciones que, sin martirizarlo, solo alimentan el estatus de genio del británico. Free Jazz oscuro, aderezado con el rock de siempre del Thin White Duke.

02. Bon Iver – 22, A Million

A 5 años de su último trabajo, Justin Vernon retoma el proyecto Bon Iver con 22, A Million, un disco que toma un giro inesperado en su propuesta sumergiéndose en aguas experimentales, pero manteniendo la esencia de lo que es una canción de Bon Iver. Un disco sobre su ansiedad y buscar la forma de superar las cosas, con música construída a forma de collage y con texturas interesantes, posicionando a Vernon en otro nivel compositivo.

01. Childish Gambino – Awaken, My Love!

Si hablamos de gente talentosa, el nombre de Donald Glover sale a relucir. Ha protagonizado dos series exitosas, aparecerá en dos películas de grandes franquicias (el spin-off de Star Wars centrado en Han Solo y Spider-Man: Homecoming), tiene una prolífica carrera como comediante, ha lanzado un par de buenos discos de Hip Hop y ahora se reinventa y ofrece su trabajo más alejado del Rap, relacionándose más  con los antecedentes de este género: el Funk y el R&B. Awaken, My Love! es un trabajo genuino y bien planteado, donde se apropia de la influencia que artistas como Funkadelic, Parliament, Prince, Sly & The Family Stone, Prince y Marvin Gaye han tenido sobre él, y les da un twist interesante que le propone como un músico integral y lleno de ideas.

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